¿Qué hay dentro de las cosas?
Tània y Abril le aseguraron que se volverían a ver pero ahora les tocaba regresar a casa, mamá les había asegurado que merendarían churros con chocolate y a esa cita, era impensable no acudir. La máquina las devolvió de nuevo a casa e incluso antes de que se abriera la puerta ya pudieron oler el maravilloso olor de la merendola.
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Tània acababa de cumplir 5 años y le habían regalado una maravillosa máquina para viajar por el tiempo. Junto a su hermana Abril no tardaron ni un día en descubrir las posibilidades del regalo.
Abril: - Tània, ¡abrochate bien el casco que despegamos!!
Tània: Si!! ¡qué ganas! voy a poner destino y año sorpresa! ¡Anda! Ya ha salido... nos vamos a Dinamarca, directas al año 1898!
Tània: Si!! ¡qué ganas! voy a poner destino y año sorpresa! ¡Anda! Ya ha salido... nos vamos a Dinamarca, directas al año 1898!
Cuando la màquina aterrizó lo hizo en un patio de un colegio que parecía muy chulo. Tenía las paredes, las mesas, las sillas y hasta las alfombras de un color verde muy bonito. Además era de los pocos colegios donde se podían ver niños y niñas estudiando juntos.
Paseaban por el gran jardín cuando de pronto oyeron una voz detrás de los matorrales. Se acercaron y allí descubrieron a una niña de 10 años que estaba muy ocupada con diferentes objetos: una nuez, una piedra, una almendra, una castaña... ¡y un martillo!
- Hola, nosotras somos Tània y Abril, ¿qué estás haciendo?- dijo Abril, con mucho interés.
- Hola, mi nombre es Inge... estoy abriendo estos objetos para ver que hay en el interior.- les contestó Inge.
- ¡Anda, y ¿por que quieres saber lo que hay en el interior?- pregunto Tània.
- Porque me interesa mucho saber como son las coses por dentro, vosotras os imagináis como debe ser el centro de nuestro planeta?- dijo Inge.
- Pues nunca me lo había preguntado... ¿podemos hacer un agujero para mirarlo?- proposo Abril.
Las tres niñas se liaron a escarbar y a sacar tierra y más tierra consiguiendo un gran agujero pero ya empezaban a cansarse cuando alguien las sorprendió:
- ¿Pero que os pensáis?, ¡dejad inmediatamente de escarbar cerca de mi madriguera!, ¡me estáis destrozando la casa!
Quien les hablaba era un topo gris, con cara de enfadado, que usaba gafas y tenía el hocico lleno de tierra.
Las tres niñas se disculparon, no querían molestarle y le explicaron porque estaban haciendo ese agujero. Inge le habló de sus experimentos con toda clase de objetos y de su interés por conocer el interior de la tierra.
El topo, que las había escuchado atentamente, las invitó a tomar un té de bellotas con tierra, mientras les contaba que no era posible llegar al centro de la tierra con un agujero. Que lo más lejos que él había oído a cerca del interior de la tierra, era una madriguera que fabricó su tío Topacio, que medía 24 metros de profundidad y desde las ventanas del túnel no se veía nada diferente que a un metro bajo el suelo, la tierra estaba por todas partes.
Inge, Tània y Abril escucharon muy atentas al topo y le agradecieron su atención, aunque se fueron sin tomarse el te, que eso de comer tierra no les pareció buena idea.
Inge se mostraba entusiasmada:
- Si no puedo llegar al centro de la Tierra para ver como es, voy a inventar algo que pueda llegar y así descubriremos el interior de nuestro planeta. Gracias chicas, ¡me ha encantado compartir esta aventura con vosotras! Me voy rápido a casa, quiero contarle mis planes a mi papá, él es piscólogo y siempre me dice que persiga mis sueños e intereses.
Tània y Abril le aseguraron que se volverían a ver pero ahora les tocaba regresar a casa, mamá les había asegurado que merendarían churros con chocolate y a esa cita, era impensable no acudir. La máquina las devolvió de nuevo a casa e incluso antes de que se abriera la puerta ya pudieron oler el maravilloso olor de la merendola.
- Podíamos haber invitado a Inge a merendar con nosotras- dijo Tània.
- Uyyy me parece que Inge estaba más interesada en aprender cosas sobre sismologia que en comer churros!- contestó Abril.
- Eso es un caso rarísimo!- grito Tània con los ojos muy abiertos.
Las dos Hermanas se rieron a carcajadas mientras manchaban sus bigotes de delicioso chocolate.
Abril Olaortua
Abril Olaortua
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Sandruixa la bruixa
636 55 40 83
Atenc per bruixiwhatsapp!636 55 40 83

¡¡Nos encanta!! ¡¡Qué preciosidad!! Una historia muy divertida y un dibujo precioso. Estamos seguros de que pronto alguien acertará a la científica que visitasteis en vuestro viaje. ¡Muchísimas gracias Abril!
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